La Intervención Internacional

Aunque ningún país tomo parte en los acontecimientos que desencadenaron el conflicto. Los naciones europeas tomaron posiciones ante la guerra civil desde el inicio de las hostilidades. La ayuda empezó a afluir a ambos bandos a los pocos días. La primera intervención naval fue para la evacuación de súbditos extranjeros y refugiados por parte de las armadas alemana, francesa, italiana, americana, argentina, portuguesa y otras pero en especial por parte de la Royal Navy que hizo una labor humanitaria digna de encomio. Pronto como hemos dicho, alemanes e italianos apoyaron al bando nacional, mientras soviéticos y franceses (aunque estos oscilando del apoyo claro a la neutralidad) a los republicanos.

Gran Bretaña y la No Intervención

El Hood en 1938
El mas poderoso buque de línea del mundo
fue muy activo en la Patrulla Naval

La política naval internacional fue condicionada, fundamentalmente, por la actitud británica. La Royal Navy era la armada más potente del mundo y el gobierno británico dirigió su política a garantizar la libertad de navegación. Inglaterra negó, por tanto, el derecho de beligerancia a ambos bandos (es decir fundamentalmente el derecho de detener e inspeccionar barcos acusados de contrabando fuera de las tres millas que el gobierno británico consideraba aguas territoriales). Los dos bandos se consideraron perjudicados por esta actitud. Los republicanos que se consideraban el gobierno legítimo (y estaban reconocidos como tal por Gran Bretaña) no veían reconocido su derecho a interceptar a los barcos que aprovisionaran a los rebeldes. Estos, que intentaban ejercer un bloqueo sobre la costa norte republicana, veían burlados sus esfuerzos por la armada británica que protegía a sus mercantes (algunos de los cuales lo aprovechaban para llevar armas) hasta las tres millas (donde eran protegidos por la baterías de costa), en especial durante el bloqueo de Bilbao. En dicho bloqueo hubo numerosos incidentes entre los buques nacionales y británicos, aunque sin consecuencias graves.

Otra constante de la política británica fue el intento de apaciguamiento de la Italia de Mussolini, en consecuencia se ignoraron flagrantes violaciones italianas de la No Intervención, en un intento de evitar una extensión del conflicto.

En agosto-septiembre de 1.936 por iniciativa inglesa (y apoyo francés) se constituyo un Pacto de No Intervención controlado por el Comité de Londres. La mayoría de los países (incluso Alemania, Italia y la URSS) aceptaron pronto el pacto. Pero cuando se hizo evidente que el pacto era constantemente vulnerado, se constituyó una Patrulla Naval de No Intervención (abril de 1.937) formada por buques de Gran Bretaña, Francia, Alemania e Italia. La presencia de alemanes e italianos resultaba un sarcasmo (los rusos no participaron por diversas razones). Y dado que los buques de la Patrulla Naval solo podían inspeccionar a los mercantes que voluntariamente se sometían a ella (y solo en aguas internacionales) en la practica el flujo de armas y hombres a los dos bandos siguió constante. Por otro lado la presencia de un número importante de barcos de guerra produjo un gran número de incidentes (la mayoría por error) que sirvieron para atizar las acusaciones entre los dos bandos españoles y sus apoyos extranjeros lo que termino condenando a la Patrulla Naval en unos pocos meses.

Posteriormente sería la Royal Navy la que llevaría el peso de la patrulla organizada con Francia (y luego Italia) tras los acuerdos de Nyon contra los ataques de los submarinos italianos en el Mediterráneo.

En conjunto la guerra civil española supuso un considerable esfuerzo para la Royal Navy que además tuvo que pagar un tributo de hombres y daños como consecuencia de los numerosos incidentes.

La intervención italiana

Eugenio di Savoia

Sin duda la intervención naval más importante fue la de la Regia Marina. Inicialmente Italia envió a los submarinos llamados "Legionarii". El Torricelli fue uno de estos submarinos legionarios que dieron apoyo encubierto a los nacionales durante el primer periodo de la guerra. Estos submarinos eran italianos a todos los efectos y solo contaban con un oficial español de enlace. Operaron durante cuatro meses hasta febrero de 1937. En total intervinieron treintiséis submarinos, pero nunca operaron más de seis simultáneamente. Incluso excepcionalmente, los italianos emplearon buques de superficie. El 13 de febrero de 1.936 el crucero italiano Eugenio di Savoia bombardeó Barcelona y los cruceros Emanuele Filiberto Duca d'Aosta y Raimondo Montecuccoli Valencia el día 14. Ninguno de los bombardeos hizo demasiados daños pero el temor a la reacción internacional en el caso de ser descubiertos condujo a la retirada de los buques italianos.

En conjunto y salvo el torpedeamiento del Cervantes la campaña no satisfizo ni a los italianos ni a los nacionales.

Italia participó en la Patrulla Naval de No Intervención pero se retiró con Alemania en junio de 1.937 tras el bombardeo del crucero auxiliar Barletta(26 de mayo) y los incidentes con buques alemanes.

El crucero auxiliar Barletta
Con el nombre de Río
actuó con bandera española

Una campaña notablemente más intensa se desarrolló en agosto-septiembre de 1937 con menos restricciones y sin oficiales españoles. Cuarentiocho submarinos operaron en todo el Mediterráneo contra los mercantes en camino a España. E incluso algunos destructores italianos, y los cruceros auxiliares que izaban bandera española y con tripulación mixta: Barletta (nombre español Río) y Adriatico (nombre español Lago), en el canal de Sicilia. La operación consiguio bastantes hundimientos y apresamientos (y tel tropedeamiento del Churruca). Y obligó a los rusos a desembarcar sus suministros en Francia y desde allí hacerlos pasar por la frontera. Como es lógico el escándalo internacional (agravada con el ataque al destructor británico Havock por un submarino italiano) fue enorme provocando una reunión en Nyon (Suiza) a la que no acudió Italia. Mussolini comprendió que había llevado la intervención más lejos de lo que Gran Bretaña estaba dispuesta a tolerar y retiro todos los barcos a principios de septiembre. Después Italia acepto los acuerdos y las patrullas de Nyon participando en las mismas.

Ante las insistentes peticiones de ayuda de los nacionales, pero decidida a no participar directamente, Italia vendió en octubre de 1.937 cuatro destructores y cedió durante cuatro meses cuatro submarinos que fueron integrados en la Armada nacional (con nombres españoles pero tripulaciones italianas) junto a otros dos comprados a Italia que fueron tripulados por españoles (General Mola y General Sanjurjo).

A partir de febrero de 1.938 los italianos no participaron directamente en la guerra naval y se limitaron al envío de armas, equipos e información.

La intervención alemana

El Deutschland en 1937

Mucho menos importante que en el frente terrestre, la intervención alemana consistió fundamentalmente en el envío de armamento, material e información. Sin embargo en diciembre de 1936 en combinación con los italianos y sin contar con los nacionales organizó la operación "Ursula" enviando dos submarinos a las costas republicanas sin éxito. Pero cuando el U-34 ya de vuelta y fuera de su zona torpedeó y hundió al submarino republicano C-3 frente a Málaga, los altos mandos alemanes parecieron asustarse de las repercusiones internacionales y renunciaron a ulteriores acciones enterrando el incidente que solo se descubrió hace pocos años.

Como consecuencia de los intentos republicanos de frenar el envío de armas y material alemán tuvo lugar un incidente importante con el apresamiento del vapor alemán Palos, al que los alemanes respondieron con algunos apresamiento de mercantes republicanos como represalia.

El Admiral Scheer en la época
del bombardeo de Almería

La Kriegsmarine, tuvo una importante participación en la Patrulla Naval. Pero cuando unos bombarderos republicanos tripulados por rusos bombardearon (seguramente por error) al acorazado Deutschland el 28 de mayo de 1.937 y le causaron 31 muertos, Hitler ordeno el bombardeo en represalia de Almería por el Admiral Scheer el día 31 causando 19 muertos. Las dos acciones desencadenaron un gravísimo incidente internacional que junto al "presunto" torpedeamiento del crucero Leipzig (bien un error de apreciación o una excusa alemana) condujeron al abandono de Alemania de la Patrulla Naval.

A partir de este momento los alemanes abandonaron el Mediterráneo y la intervención naval directa.

La intervención soviética

La intervención naval rusa en el mar fue incomparablemente menor que en tierra. La armada soviética no estaba en condiciones de montar operaciones en las aguas españolas, y su aparición en el Mediterráneo hubiera llevado a un choque directo con Italia.

Los rusos se limitaron, pues, a mandar un número indeterminado de asesores y personal en parte de otros países) algunos de los cuales llegaron a mandar submarinos y unidades de superficie españolas. El suministro de material se redujo a unas pocas lanchas torpederas (de tan poco éxito como las que alemanes e italianos enviaron a los nacionales), algunos equiípos y armas ligeras.

La mayor parte del esfuerzo ruso se dedicó al envío de buques mercantes con armas hasta que el hundimiento del Konsomol, les hizo cambiar de política y pasaron a utilizar preferentemente mercantes españoles o neutrales.

Es curioso que incluso muchos Brigadistas Internacionales que eran antiguos marinos no lucharon en la armada republicana si no en tierra.

Francia

La actitud del gobierno del Frente Popular francés era claramente favorable a la República. La presión de Inglaterra le obligaría pronto a detener el envío de armas y a cerrar la frontera. A lo largo de la guerra la posición francesa sería más o menos favorable a la apertura de frontera y al envío de armas en función de las circunstancias pasando incluso por periodos en los que cerraba los ojos al trafico de armas.

La armada francesa participó en la Patrulla de No Intervención y en la de Nyon pero con no demasiados buques y sin muchos incidentes.


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